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DOS AÑOS DESPUES,,SIGUEN LAS SECUELAS POR EL COVID-19

DOS AÑOS DESPUES,,SIGUEN LAS SECUELAS POR EL COVID-19

De las 201 identificadas por especialistas, son 21 síntomas considerados dentro de long covid que traen problemas musculares, neurológicos, afecciones en piel, corazón, estrés y miedo posrecuperación.

Después de padecer covid surgen dudas sobre cuántas son las secuelas y cuáles son los síntomas más persistentes. Aunque no hay un número definitivo y su duración puede ir desde unas semanas hasta varios meses después del contagio, especialistas de la UNAM y del IMSS alertan por los sistemas más afectados.

“Podemos hablar de síntomas persistentes, que de alguna manera merman o alteran la calidad de vida y función de algunos pacientes; sabemos que la enfermedad no es puramente pulmonar es sistémica e impacta en diferentes órganos y sistemas al mismo tiempo; no podemos decir te afectó pulmón, te afectó corazón, al mismo tiempo es la repercusión sistémica y por supuesto dependiendo las características muy particulares de cada paciente es que se va a manifestar”, explicó la doctora Clara Lilia Varela, encargada del Programa de Rehabilitación Integral Poscovid Unidad de Medicina Física Norte del IMSS.

Sergio Alberto Mendoza, médico internista  y profesor de posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM dijo a Excélsior que una secuela de covid se considera a las manifestaciones clínicas de distintos órganos y sistemas entre 10 y 14 días después de la infección inicial.

“Puede ser el sistema respiratorio, el aparato gastrointestinal, los riñones, el corazón, el hígado, el sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico, incluso manifestaciones neurosiquiátricas, es decir, hay una gama diversa de manifestaciones como secuela”, indicó el doctor.

Todas deben ser atendidas y tratadas por especialistas, pero si debieran jerarquizarse una de las más importantes, de acuerdo al profesor de la UNAM, es la fibrosis pulmonar.

“Fibrosis significa que el parénquima pulmonar que es como la parte esponjosa de los pulmones se empieza a ser dura, a hacer fibrosa, a perder su elasticidad en los pulmones y esto provoca que el paciente tenga una sensación de ahogo, de falta de aire, de fatigabilidad cuando empiece a retomar sus actividades”, detalló Mendoza Álvarez.

En su artículo Coronavirus. Las Inquietantes Secuelas de covid-19, el profesor de posgrado señaló 21 síntomas de los 201 identificados en un estudio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, presentados en abril de 2021, a partir de los cuales, se dio la definición de covid persistente o long covid, según se publicó en la revista The Lancet en diciembre de 2021.

Estas 21 secuelas, las dividió en seis grupos: musculares, consecuencias neurológicas, afecciones en la piel, corazón y coronavirus, estrés y miedo posrecuperación y otras.

Entre las musculares están el cansancio, debilidad, dificultad para moverse, dificultad para moverse, dificultad para respirar, sensación de falta de aire, en este grupo está la fibrosis pulmonar y la disnea. En las neurológicas señala la anosmia, cefalea, el síndrome de Guillain-Barré, enfermedad del sistema nervioso poco común donde el propio sistema inmunitario de una persona daña las neuronas y causa debilidad muscular y en ocasiones, parálisis.

Las afecciones en la piel son el rash o urticaria, la necrosis, el efluvio telógeno (caída de cabello o alopecia), sobre todo en mujeres tras presentar un cuadro severo de covid y la recuperación puede tardar semanas e incluso meses.

En el corazón puede haber disfunción de nodo sinusal, cuando comienza a latir más lento; puede suceder en las fases agudas o incluso en las finales de la infección; y la miocarditis.

Las relacionadas al estrés y miedo posrecuperación ocurren sobre todo si estuvo hospitalizado por varios días, o perdió uno o varios familiares a causa del virus, así como la ansiedad y depresión. Entre otras están la osteocondritis, inflamación en los músculos y nervios intercostales en el pecho; y dolor de espalda frecuente aún cuando no haya malestar pulmonar.

En el Instituto Mexicano del Seguro Social han sido atendidos, hasta diciembre de 2021, 106 mil 843 pacientes, aproximadamente 15% de la población que cursó covid, señaló la doctora Varela.

“De acuerdo con lo que se manifieste posterior a covid es que utilizamos estrategias de valoración y tratamiento acorde a lo que el paciente, de forma muy particular, tiene; sin embargo, en el instituto se tienen lineamientos de abordaje, una rehabilitación integral en el que participa el equipo multidisciplinario tomando en cuenta todos estos aspectos que se están detectando”, señaló la doctora.

Respecto a niñas, niños y adolescentes, se destacó que, aunque en menor proporción, también llegan a padecer las secuelas que en principio se habían concentrado en adultos mayores y conforme las tendencias de contagio, a los adultos jóvenes.

El especialista de la UNAM asegura que lo mejor es seguir evitando el contagio aún cuando las vacunas han reducido las complicaciones y la variante ómicron afecta a las vías respiratorias altas.

“Hay estudios que han demostrado una tasa de hospitalizaciones menor, qué la tasa de muerte también es menor y evidentemente la de secuelas, estamos hablando de gente que generalmente ya fue vacunado previamente, más que nada el estudio va enfocado a esos pacientes que ya tenían un esquema de vacunación previo si se demostró que hay menos complicaciones y menos secuelas”.

Covid persistente

Éste es el listado de los 201 síntomas agrupados por sistema de afectación:

SÍNTOMAS GENERALES

  • Hipotermia
  • Escalofríos
  • Calores repentinos
  • Astenia
  • Malestar general
  • Pérdida de apetito/Anorexia
  • Fiebre
  • Pinchazos en zonas del cuerpo
  • Sudoración
  • Adelgazamiento
  • Distermia
  • Sofoco/calor extremo ante estrés
  • Intolerancia a cambios de temperatura
  • Fatiga al hablar
  • Adenopatías: cuello, axilas
  • Fatiga 
  • Pesadez de piernas

OFTALMOLÓGICOS

  • Visión borrosa
  • Visión doble (diplopia)
  • Molestia exagerada por la luz
  • Picor de ojos
  • Dolor ocular (al mover los ojos o en reposo)
  • Pinchazos oculares
  • Pérdida temporal de visión
  • Conjuntivitis
  • Pérdida de visión
  • Lesiones en la retina
  • Nistagmus
  • Ojo seco
  • Secreción ocular
  • Pupilas discóricas
  • Dificultad para enfocar la visión
  • Retinopatía
  • Corio-retinopatía
  • Moscas volantes/ miodesopsias

RESPIRATORIOS

  • Falta de aire (disnea)
  • Ardor o dolor esternal (o detrás del esternón)
  • Tos
  • Dolor torácico
  • Espasmos respiratorios (laringoespasmos)
  • Bronquios cerrados (broncoconstricción)
  • Expectoración continua
  • Expectoración de sangre (hemoptisis)
  • Desaturaciones bruscas (alteración de la saturación oxígeno)
  • Presión en el pecho
  • Pinchazos en el pecho
  • Opresión torácica
  • Debut de enfermedad pulmonar obstructiva crónica
  • Sensación de respirar aire caliente
  • Bronquitis de repetición
  • Ardor en los pulmones

NEUROLÓGICOS

  • Dolores de cabeza
  • Falta de concentración/déficit atención
  • Fallos de memoria
  • Mareos
  • Hormigueos en las extremidades
  • Vértigo o inestabilidad
  • Desorientación
  • Temblores
  • Convulsiones
  • Epilepsia
  • Alexia (dificultad para leer)
  • Anomia (dificultad para recordar palabras)
  • Disestesias
  • Neuropatías, dolor neuropático
  • Alteración del sistema nerviososimpático
  • Alteración del sistema nerviosoparasimpático
  • Síndrome de Guillain Barré
  • Dispraxia (dificultad de motricidad fina)
  • Accidentes cerebro-vasculares
  • Insomnio
  • Despertares nocturnos con sensación de ahogo
  • Pesadillas
  • Somnolencia
  • Pérdida de fuerza (sensación)
  • Sensación de acorchamiento o entumecimiento
  • Pinchazos/hormigueos en la cara
  • Dificultad para escribir, especialmente a mano
  • Dificultad para identificar el deseo miccional
  • Niebla mental
  • Ptosis palpebral
  • Alodinia
  • Hipersensibilidad

CARDIOVASCULARES

  • Taquicardia
  • Bradicardia
  • Hipotensión
  • Hipotensión ortostática
  • Hipertensión
  • Pinchazos cardiacos
  • Palpitaciones
  • Debut hipertensivo
  • Síncope (con tensión baja o normal)
  • Miocarditis
  • Pericarditis
  • Extrasístoles
  • Taquicardia ortostática
  • Labilidad de la presión arterial
  • Edema de las manos y los pies
  • Cianosis labial
  • Cianosis acra en las extremidades

COAGULACIÓN

  • Hematomas sin traumatismo
  • Otras alteraciones de la coagulación, como microtrombosis en las extremidades y en dedos
  • Arañas vasculares
  • Livedo reticularis
  • Enrojecimiento de las extremidades
  • Hemorragias en las uñas
  • Tromboflebitis
  • Ictus
  • Cianosis palmar (con coloración normal de los dedos)
  • Varículas
  • Dilatación venosa en las extremidades
  • Sangrado de las encías

APARATO LOCOMOTOR

  • Dolores musculares (mialgias)
  • Dolores articulares (artralgia y poliartralgias)
  • Calambres
  • Contracturas
  • Dolor de la unión condrocostal
  • Dolor de espalda
  • Dolor en el cuello, en las cervicales
  • Dolor entre las costillas (intercostal)
  • Dorsalgia irradiada a los costados
  • Atrofia
  • Debilidad muscular
  • Rigidez cervical
  • Pérdida de masa muscular

DERMATOLÓGICOS

  • Manchas planas o sobreelevadas en la piel
  • Manchas rojas puntiformes pequeñas en la piel (petequias)
  • Picor o escozor
  • Urticaria
  • Ulceraciones en la piel
  • Pérdida de las uñas
  • Caída del cabello
  • Rash
  • Herpes zóster
  • Alopecia
  • Perniosis (lesiones acro-cianótica similares a los sabañones)
  • Vesículas pruriginosas
  • Eczema macular
  • Picor en las palmas de las manos y las plantas de los pies
  • Hipersensibilidad
  • Herpes labiales recurrentes
  • Sequedad de la piel (rasposa)
  • Descamación de la piel
  • Escozor genital
  • Escozor anal

OTORRINOLARINGOLÓGICOS

  • Boca seca, sensación de sequedad
  • Odinofagia
  • Disfagia
  • Cacosmia
  • Disgeusia
  • Anosmia
  • Afonía
  • Hipoacusia
  • Acúfenos
  • Otalgia
  • Oto-tubaritis
  • Aftas
  • Congestión nasal
  • Hiperacusia
  • Disfonía
  • Sensación de cuerpo extraño en la garganta (moco)
  • Dolor con la deglución/odinofagia
  • Sinusitis
  • Mucosidad nasofaringe
  • Hipersensibilidad dental
  • Congestión timpánica
  • Faringitis
  • Traqueítis
  • Gingivitis

ENDOCRINOLÓGICOS

  • Hipotiroidismo
  • Hipertiroidismo
  • Alteraciones menstruales: metrorragia, amenorrea
  • Debut diabético
  • Desajuste hormonal en relación con el ciclo menstrual

DIGESTIVOS

  • Dolor en la boca del estómago (epigastralgia)
  • Dolor abdominal o abdominalgia (dolor de barriga): cólico o continuo
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Digestiones difíciles o molestas (dispepsia)
  • Gases
  • Ardor en la boca del estómago (pirosis)
  • Modificación del ritmo intestinal
  • Distensión abdominal
  • Defecaciones con olor fétido
  • Borborigmos abdominales
  • Cambio de consistencia de las defecaciones
  • Colitis inflamatoria
  • Reflujo biliar
  • Diarrea acuosa intermitente

NEFROUROLÓGICOS

  • Infecciones de orina
  • Cólicos de riñón (cólico nefrítico)
  • Vejiga hiperactiva

1. Angélica Arias

Tejió un recordatorio de vida

82.7% padece dolores musculares entre las secuelas de covid.

Se cumplen 611 días del contagio de covid de Angélica Arias, una ama de casa de la Ciudad de México, que sigue descubriendo secuelas de su infección original. La primera fue el herpes zóster.

“Son pequeñas ampollas que si se revientan son muy contagiosas; la dermatóloga que me atendió me dijo que fue un ataque muy fuerte al sistema inmunológico y el virus del herpes zóster es de los que se esconden, permanecen ahí por años, ahorita con el sistema inmunológico bajo salió”.

Eso le sucedió 15 días después de su resultado negativo, pero fue el principio, después se le cayó el cabello, condición conocida como efluvio telógeno; luego una más.

“Lo más terrible fue lo que me dijo el médico que eran polimialgias y parestesia. Me duelen mucho los brazos, los codos, las manos y piernas (polimialgias); en mi caso es como tener mucho frío, esa es una secuela más, la piel me arde, pero a la vez tengo frío, eso me dice el doctor que es como si hubiera un corto circuito nervioso”.

Se ha tratado con un médico internista, un neurólogo, una gastroenteróloga, una dermatóloga, un angiólogo, un ortopedista traumatólogo, todos en medicina privada.

Angélica es voluntaria en los estudios Telerehabilitación cognitiva en adultos mayores con secuelas de covid-19 o enfermedad vascular cerebral para la Facultad de Sicología de la UNAM y Relación entre queja subjetiva de memoria y secuelas cognitivas objetivas de la covid-19 en el Instituto Nacional de Rehabilitación.

La niebla mental es otra secuela. “Olvidamos las cosas, de pronto estamos hablando con alguien y nos quedamos ‘¿y tú quién eres?’, o sea, de plano desconocer a las personas o no reconocer las caras”.

Ella no ha dejado de intentar nada para mejorar su salud, incluso está en un grupo de WhatsApp donde recuperados de la enfermedad comparten experiencias. También ha probado con soluciones naturistas y artesanales para sanar sus síntomas, como un cojín de semillas para calentar zonas de su cuerpo en rehabilitación.

Además de la niebla mental, los dolores en sus extremidades son las secuelas que más la aquejan.

“Dibujar, pintar, escribir, si lo hago, ahorita muevo mis manos, pero me duele y es mucho temblor. Por ejemplo barrer, cargar el bote de la basura, el vaso de la licuadora, hasta hacer lo más elemental me temblaban las manos, pero si hacía más esfuerzo, como barrer, me duraba como dos horas”.

Con su esquema completo de vacunación, su participación como voluntaria en los estudios y su constante, aunque costoso tratamiento privado, Angélica aprendió que debe retomar hábitos saludables para mejorar su calidad de vida.Para recordárselo, aún con dolor de manos, hizo un muñeco de tela, un robot de colores con corazones .

“Para mí fue una representación cuando cumplí un año de que me dieron prueba con resultado negativo, dije voy a hacer algo que me haga recordar a mí que estoy viva. Sí me gusta disfrutar la vida y tuvimos una oportunidad quienes tuvimos la enfermedad.

“Estoy de pie, tengo mi familia en casa, entonces ¿por qué no hacerlo? Le puse de todos los colores que encontré para demostrar que la vida está llena de posibilidades”.

Abraham Nava

2. José Luis Domínguez

Mis pulmones al 50, mi vida al 100%

79.3% tiene secuelas en el sistema respiratorio.

Hace 648 días, el 20 de mayo de 2020, José Luis Domínguez vio el resultado positivo de su prueba a covid-19 y no imaginó lo que venía. El primero de junio lo internaron de emrgencia en el Centro Médico Nacional La Raza del IMSS; estuvo intubado mes y medio y salió hasta el 14 de agosto de 2020, 86 días después y las secuelas por covid-19 continúan.

“Estoy en recuperación y tratando de hacer mi vida normal, sabiendo de que estoy a 50% de mi capacidad de los pulmones, ya con los estudios que me han hecho. Tengo que aprender a vivir de esta forma, estoy haciendo terapia física para aprender a respirar, me mandaron otro año con oxígeno, que lo tengo que estar usando constantemente en el transcurso del día y de la noche”.

Desde que empezó su contagio, José Luis tardó un año y tres meses en salir de su casa: fue una cita al neumólogo.

“Cuando sale uno, la verdad ve la vida diferente, dices ‘en tan poco tiempo cómo ha cambiado todo, el no poder distinguir también las cosas al salir dices: perdí el sentido de visión al principio, las reacciones no las tienes y hay que irse acostumbrando a todo eso”.

Además de tos, falta de oxígeno, fatiga, dolor en las piernas, dolor de cabeza, secuelas identificadas, José Luis también tuvo otras secuelas, pero físicas por su largo periodo de hospitalización, pues se le formaron úlceras en el sacro y los talones, por lo que José Luis tuvo que, practicamente, volver a aprender a caminar.

Tuvo sesiones de terapia física y emocional, en su período más crítico al estar hospitalizado intentó quitarse la vida con unas tijeras que dejaron olvidadas, pero no tenía fuerza suficiente en las manos para hacerlo.

“Yo creo que fue la baja de oxigenación, que también te llega al cerebro y no te deja pensar, muchos se despedían de sus familiares, después vienen algunas lagunas mentales… por más que quisieras acordarte se te va y te acuerdas, pero a través del tiempo vuelves, en mi caso vuelvo a recordarlo”.

Las secuelas fueron también económicas, antes de enfermarse José Luis se dedicaba a la instalación de sistemas de seguridad, actividad que interrumpió por su larga convalecencia durante la cual recibió el apoyo de su familia.

“Mi motivación es toda la gente que me rodea, que está conmigo, el quererme yo también, seguir viviendo, todo mundo me dice que Dios fue muy grande y que por él estoy y que tengo alguna misión, claro lo tengo que encontrar y saber qué es lo que tengo que hacer pero en este momento es quererse uno mismo poder salir y seguir mi vida a seguir mi vida normal no pensar qué tengo limitaciones y por eso no puedo hacer nada”.

Aunque ha seguido su tratamiento a través del IMSS también ha recurrido a médicos particulares, sobre todo cuando las olas de covid-19 posponen las citas de continuidad.

“Mi vida yo quiero y lo sigo pensando está al 100, no puedo pensar que estoy con limitaciones al 50,  mi vida tiene que estar al 100 y va seguir así, yo le digo a la gente que se cuide, que piense, que se quiera, que cuiden a quienes están a su alrededor”.

Abraham Nava

3. Antonia Tejeda

“Los ojos no entienden lo que enfocan”

72.6% presenta falla de memoria como secuela de covid.

Antonia Tejeda aún es perseguida por los efectos de haberse contagiado de covid-19, durante la ola de ómicron.

Aunque su caso fue leve, por más de cuatro semanas ha sentido falta de concentración, fatiga, dificultades para expresarse, hablar con fluidez normal.

El doctor Baruch Díaz, jefe de la clínica de viajero de la UNAM y coordinador del Centro de Diagnóstico covid, de la misma universidad, explicó que estos síntomas son un tipo de secuela relacionado con el sistema nervioso central, es decir, la parte cognitiva.

Esto incluye la capacidad de concentración, la memoria (para recordar el pasado o para planificar el futuro) y la capacidad de ejecutar una tarea, explicó en entrevista con Excélsior.

“De repente, los ojos no entienden lo que estás enfocando. Tienes que planear muy bien lo que vas a decir. No puedes improvisar”, lamentó.

Este conjunto de daños se ha descrito como niebla mental (brain fog, en inglés).

Las secuelas son síntomas que persisten más allá de 6-12 semanas y que están relacionadas con el trastorno inicial, es decir la infección del virus sars-cov-2, agregó Díaz.

“Ya pasó casi un mes de mi negativo. Y por momentos vuelve ese malestar”, relató la mujer de 36 años.

“De verdad es como niebla. Va y viene, como la de las montañas”, dijo. Aunque es más frecuente en casos graves, también hay pacientes con síntomas ligeros, como Antonia.

Ellos relatan fatiga, falta de atención, dificultad para concentrarse y problemas para poder trabajar durante muchas horas, les resulta difícil planificar acciones.

“Crees que de un momento a otro no vas a poder ni tener una plática casual, responder en una pelea, entender un chiste. Si no tienes escrito textual lo que vas a decir, mejor no decir nada”, agregó Antonia.

La niebla mental es el síntoma neurológico más frecuente de covid-19, presente en 81% de los casos, según el reporte Síndrome covid prolongado asociado a niebla cerebral, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

El 24% de las personas que padecieron covid pueden llegar a tener algún problema relacionado con la memoria, explicó Baruch Díaz.

“El virus, es bien sabido, se mete al sistema nervioso central. Al parecer, su vía de entrada es el nervio olfatorio aunque hay otras hipótesis”, explicó a este diario el médico Alejandro Macías.

Se ha demostrado presencia del virus en todo el sistema nervioso central.

Díaz explicó que el virus puede quedarse por un tiempo prolongado, lo que quizá cause daños a los glóbulos blancos y al sistema nervioso central.

Otra posibilidad es que el virus cause un estado de inflamación que cause el mal funcionamiento. O bien, que el virus haya detonado un proceso de autoinmunidad y esto sea lo que dirija la inflamación crónica y ocasiona un mal funcionamiento del sistema nervioso.

Es muy preciso llamarle niebla mental, dijo Antonia.

“Cuando hay neblina, se tapa lo que tienes enfrente, los carros, los cerros. Con la niebla mental, no ves, pero tampoco puedes entender”.

Verónica Mondragón

4. Adriana Torres

“Me costó, pero aprendí classroom”

60% de los maestros en México son analfabetos digitales, se calcula en el contexto de la pandemia.

Fue despedida de una escuela particular el 20 de marzo de 2020 por no saber usar la tecnología para dar clases a distancia a sus alumnos durante la cuarentena. 

“Empezó a haber cuestionamientos por parte de los padres porque yo no sabía manejar al 100% plataformas como Classroom. Decían que cómo era posible que les fuera a enseñar a sus hijos con algo que no conocía y fueron con la directora a reclamar. No sentí vergüenza, pero sí mucha frustración”, reconoció. 

La maestra se deprimió, pero sólo al principio. “Después dije ‘no pasa nada, tengo que aprender’. Me puse a estudiar y adquirí los conocimientos para un buen manejo de todas las plataformas; me costó muchas noches de desvelo, picarle aquí y allá, pero lo logré, no me quedé en la raya”, presume. 

Un año después de su despido fue contratada para realizar los guiones del programa Aprende en Casa. “Me sentí mucho más orgullosa de ser maestra, a diferencia de un año antes”, dijo.

Aunque regresó a impartir clases presenciales, enfrenta un nuevo reto: atender la parte socioemocional de sus alumnos. 

“Tengo a mi cargo un quinto año y me siento con mucha mayor habilidad en el área de las tecnologías; entiendo que las nuevas generaciones no aprenden con libretas, libros y lápiz, sin embargo, los niños regresaron con una merma de aprendizajes muy importante, pero además muy cohibidos, con miedo a contagiarse. No hablaban o hablaban muy poquito, incluso al principio, si sus papás se tardaban un poquito en llegar por ellos, entraban en angustia porque pensaban que los iban a abandonar”, contó.

Ahora trabaja mucho en el área socioemocional, la parte afectiva, la empatía y la tolerancia.

“Tengo la ventaja de ser licenciada en pedagogía y me he documentado mucho para enfrentar este nuevo desafío. Me siento muy contenta de estar nuevamente en mi salón, aunque dos de mis compañeras ya no pudieron hacerlo (murieron a causa de covid) y todavía no todos mis alumnos hayan regresado porque sus papás prefieren mantenerlos en casa”, señaló.

Laura Toribio

5. Jenny Sánchez

La tragedia la apartó de estudiar

1.9 millones de niños y adolescentes no se inscribieron en el actual ciclo escolar por la crisis sanitaria.

Creía que para estas fechas estaría estudiando una carrera en Morelia, Michoacán. Ella era la primera de la familia Sánchez que concluiría la preparatoria para buscar un título universitario. La pandemia frustró todas sus ilusiones.

“Mi papá murió en 2020 y aunque sí pude terminar la preparatoria, ya no fue posible que siguiera estudiando porque los gastos para entrar a la universidad eran muchos. Había que pagar una ficha, examen, cursos y no teníamos dinero; además  sigo debiendo en la prepa algunas colegiaturas, así que no he podido liberar mi certificado”, contó.

Su padre murió tras ser intubado. Dejó una viuda y cuatro huérfanos. Ningún ahorro. Jenny, la mayor de sus hermanos, tuvo que trabajar para ayudar a su mamá con los gastos para sus tres hermanitos menores de edad.

“Conseguí empleo en una tienda de ropa y ahora a eso me dedico. Sí me gustaría estudiar, pero aquí donde vivo estamos a dos horas de Morelia y sólo hay un Tecnológico donde no hay una carrera que a mi me guste. En Morelia el plan era pagar una renta para poder mudarme allá, pero mi papá se hacía cargo de todo, ahora ya no está y quedaron muchas deudas porque estuvo internado en un hospital privado. He pensando en elegir una carrera aquí, pero de todos modos se deben como 10 mil pesos para que me den mis papeles de la prepa”, relató.

La joven a veces siente que el mundo se le viene abajo, pero se hace fuerte. “Es muy difícil levantarte y saber que ya no verás a esa persona que tanto amabas. Para mí, mi papá lo era todo; me pesó mucho, por ejemplo, que no estuviera el día que me gradué de la prepa porque sé que él estaría muy orgulloso, que ese sería un gran día para él”, cuenta.

También le pesa la idea de ya no poder terminar la universidad, como su papá tanto deseaba.

“Nadie de mi familia había llegado tan lejos como yo. No habían concluido siquiera la secundaria; yo iba muy encarrerada, con muy buenas calificaciones, todo perfectamente bien. Comentábamos que yo sería la primera en ser una licenciada, que estaría estudiada y yo veía cómo a mi papá eso le iluminaba la cara. Me duele que tal vez ya no pueda pasar y, si pasa, él ya no lo podrá ver”, lamentó.

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