PROBLEMAS TÉCNICOS EN PROCESO DE PAGOS DE CARRILES PREFERENCIALES

Problemas técnicos en el procesamiento de pagos por el uso de los carriles preferenciales de la carretera César Chávez han causado un retraso de entrada de dinero en las arcas de la Autoridad Regional de Movilidad Camino Real (CRRMA).

Las autoridades dijeron que el dinero ha estado llegando, en el último mes de mayo, con 30 días de retraso, pero que esto no ha afectado las operaciones del sistema vial.

Según datos del reporte del segundo trimestre de operaciones del carril de pago en cuestión, en ese período se reportó una ganancia de 187 mil dólares, mientras que en este trimestre, se generaron poco más de 170 mil dólares.

De acuerdo con Raymond Telles, director ejecutivo del CRMMA, esto se debe a un problema originado en el Núcleo Nacional de Interoperabilidad de Etiquetas, donde las transacciones de cobro son procesadas antes de que esos fondos terminen en las arcas de la entidad que él regenta.

Súper red vial

Para entender este enredo, hay que clarificar primero que las diversas autoridades de peaje de Texas, incluida la de El Paso, han estado trabajando, en los últimos años, en la creación de una súper red vial que vaya desde esta frontera hasta Kansas City.

La misión del Núcleo Nacional de Interoperabilidad de Etiquetas es proporcionar servicio de transporte seguro, económico y de alta calidad a sus clientes y facilita la comunicación de transacciones entre las diferentes autoridades de peaje de los tres estados.

Para ello, las autoridades como la CRMMA deben compartir información que ayude a identificar a los usuarios de estas redes y si estos están al día con sus pagos para poder hacer uso de otros carriles de cobro en ciudades ajenas a El Paso, a nivel nacional.

Hay dos formas en que las transacciones suceden en el sistema: un cobro por correo regular para quienes no tienen registrado su auto para ser usado en el carril de peaje y otro generado por un estiquer electrónico (AVI), que permite un cobro electrónico directo de una cuenta creada por el usuario y con la que se ha identificado el auto que se conduce por estos carriles.

“Cuando usan nuestro peaje, la transacción va a nuestro sistema, y luego pasa al Núcleo de Interoperabilidad de Etiquetas de Texas, desde donde se distribuye hasta las terminales de TxDOT. Ahora, de forma colectiva estamos haciendo esta a nivel nacional y desviando la información al centro de colección de datos en Oklahoma y otros estados”, explicó Telles.

En dicho impase, algunas de las transacciones de etiquetas se han varado en su camino hacia el Núcleo Nacional. Algo similar le ha sucedido a Houston. “No es que hayamos perdido dinero, es sólo una cuestión de plazos, lo que significa que ese dinero no se ve reflejado en este reporte pero aparecerá como un excedente en el del siguiente trimestre”.

El cobro por correo funciona de manera similar, pero a una escala más local: “la transacción se origina en nosotros, pasa a nuestro Núcleo estatal, luego pasa a TxDOT, y luego vuelve a nosotros”, agregó el funcionario.

Inician juntas

La Autoridad Regional de Movilidad Camino Real (CRRMA) ya ha iniciado juntas con sus abogados para resolver el cumplimiento de 15 acuerdos que quedarán en el limbo si se decide remover –de forma permanente– los carriles de cobro que funcionan en la carretera César Chávez.

El personal de dicha entidad debe volver con un plan de acción para proceder con este encargo para el 1 de septiembre. Por ahora, aunque sin dar mayores detalles, se están enfocando en separar los acuerdos en tres categoría: los que se pueden dar por terminados, los que pueden ser modificados y aquellos que serán cumplidos a cabalidad.

La faena no será sencilla: la eliminación física de todos los componentes de dichas vías costará, por lo menos, un millón 500 mil dólares. A esto se suma la deuda actual generada por el mantenimiento y operación de estos aparatos, que a la fecha ronda 5 millones de dólares.

Según Raymond Telles, director de CRRMA, a cargo de la estructura de los carriles de cobro ubicados en la César Chávez, si éstos dejan de existir, dos cosas sucederán: uno, la deuda generada por el mantenimiento y operación de dicha obra pasará a manos de la entidad a cargo del Border West Expressway; y dos, los gastos y operaciones de mantenimiento a largo plazo de los carriles preferenciales serán cedidos a TxDOT.

El razonamiento tras esta petición, de acuerdo con los funcionarios, es que los carriles y las calles exprés preferenciales construidos o planificados para la región de El Paso son ineficientes e innecesarios.

Telles recordó a los usuarios que, aunque los carriles de peaje serán removidos, mientras esta acción no se ejecute, los cobros se seguirán realizando sin variaciones a quienes decidan usarlos.




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