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REALIZAN VIGILIA POR MIGRANTES MUERTOS EN SAN ANTONIO

REALIZAN VIGILIA POR MIGRANTES MUERTOS EN SAN ANTONIO

Con la puesta de decenas de cruces blancas, veladoras y flores, decenas de activistas, convocados por la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR), realizaron una vigilia en remembranza a los 53 migrantes que fueron encontrados muertos en una caja de tráiler en la ciudad de San Antonio el pasado lunes por la tarde.

Con pancartas en mano en las que plasmaron su indignación por las políticas migratorias que han condenado a los migrantes a sufrir y hasta morir en el camino en su búsqueda por el ‘sueño americano’ para mejorar su calidad de vida y la de sus familias, los manifestantes exigieron respuestas del Gobierno.

“Seres humanos se están muriendo en ríos, canales, desiertos, montañas y ahora incluso en remolques inseguros destinados al transporte de carga”, denunció una de las activistas que clamaba justicia y castigo para los traficantes de personas que provocaron una de las mayores tragedias en Texas. (Jaime Torres/El Diario de El Paso)

Apostados a unos pocos metros del muro fronterizo y del canal, cuyas turbulentas aguas han provocado que más de una docena de migrantes hayan perecido ahogados, los activistas guardaron un minuto de silencio en honor de los fallecidos.

“En esta ocasión nos unimos al luto que embarga a nuestro pueblo por la muerte de más de 50 migrantes en San Antonio… y nos sumamos al llamado para que se protejan las vidas de los migrantes y no haya más muertes en la frontera”, manifestó Rosemary Rojas, presidenta de la Mesa Directiva del Proyecto Organizativo de las y los Trabajadores Agrícolas Fronterizos.

Durante el acto los activistas integrantes del Proyecto Organizativo Frontera Texas leyeron en inglés y español la Declaración de Solidaridad con las y los migrantes que han perdido la vida bajo este sistema de exclusión, desigualdad e injusticia.

Asimismo, los dirigentes de las agrupaciones ARISE Adelante, Casa del Proyecto Libertad, La Unión del Pueblo (LUPE), y Movimiento por los Derechos Humanos, entre otras, pidieron a los gobiernos federal y estatal que tomen las medidas inmediatas para detener la muerte sin sentido de los migrantes que buscan refugio en este país.

Y es que a decir de los manifestantes la muerte de los 53 migrantes es una grave tragedia anunciada y causada por las políticas de disuasión en la frontera México-Estados Unidos, aplicadas tanto por el Gobierno federal como por el de Texas.

El Título 42, el programa ‘Permanecer en México’ (MPP), el muro fronterizo y la Operación Lone Star, encabezada por el gobernador Greg Abbott, son claramente responsables de esta catastrófica crisis de derechos humanos, expusieron.

Denunciaron que debido a estas políticas fronterizas que pretendían disuadir la migración, refugiados y familias enteras están utilizando rutas más lejanas y peligrosas para llegar a los Estados Unidos.

De acuerdo con los activistas y en una estimación conservadora, más de mil migrantes estarán muriendo este año al cruzar la frontera, es decir, más de tres personas por día.

“Por desgracia, la tragedia de San Antonio rompe todos los récords”, afirmó Dulce Carlos, portavoz de BNRH, al calificar esta situación como insostenible.

“Levantemos nuestra voz por ellos, por nuestros hermanos migrantes, y no permitamos que esto siga pasando, porque sólo nos sentamos a ver en la televisión para ver cuántos murieron y siguen muriendo día a día… no nos quedemos ahí, levantemos la voz por ellos que ya no pueden hablar ni pueden exigir sus derechos. Nosotros tenemos que hablar por ellos”, dijo Isabel Orona, quien al término de su participación rompió en llanto.

Los activistas que se dieron cita en el cruce de Delta y San Marcial, demandaron frente a las cruces blancas colgadas sobre la banqueta, justicia y respeto a los derechos humanos y de la vidas de quienes tienen que emigrar para sobrevivir a la pobreza, la exclusión, la violencia y el despojo.

“Demandamos que termine la complicidad cubierta o encubierta de parte de los gobiernos de México y Estados Unidos con las bandas criminales que medran con las vidas de las y los migrantes y que han convertido a la frontera en un depósito de cuerpos humanos”, añadió Rojas, al unirse al dolor de las familias que hoy lloran la muerte de sus seres queridos.

De igual forma exigieron a los gobiernos –estatal y federal– una serie de condiciones que permitan recibir y atender a los migrantes de manera digna y humana al ingresar al país.

1-. Que el Gobierno de Estados Unidos se ponga en contacto e informe urgentemente a las familias de las víctimas y les proporcione apoyo logístico, legal, social y monetario.

2.- Que el gobernador Abbott suspenda inmediatamente y sin demora la ‘Operación Lone Star’, calificada por ellos como anti-inmigrante y anti-refugiados, en la cual se han desperdiciado 8 mil millones de dólares, dinero de los contribuyentes de Texas para el despliegue de policías estatales y la Guardia Nacional.

3.-Que el gobernador Abbot tome los 8 mil millones de dólares utilizados en esta innecesaria estrategia de control en la frontera y que los invierta en cubrir las necesidades urgentes que tienen las comunidades fronterizas como son el acceso a la atención médica, nutrición, educación, vivienda y empleos.

4.- Que el gobierno del presidente Biden utilice la acción administrativa para cesar de inmediato la práctica del Título 42 y el MPP, independientemente de las batallas judiciales, ya que estas estrategias trumpistas son directamente responsables de que los migrantes crucen desesperadamente la frontera de forma peligrosa en lugares aislados y remotos.

5.- Que el gobierno del presidente Biden detenga el rechazo de los solicitantes de asilo y refugiados en los puertos de entrada y que cumpla con el derecho internacional de proporcionar protección, derechos legales y el debido proceso a los solicitantes de asilo, refugiados, menores no acompañados y familias migrantes.

6.- Que el gobierno de Biden invierta urgentemente en infraestructura humanitaria y de bienvenida en la frontera, especialmente que se construyan Centros de Bienvenida donde los refugiados, los solicitantes de asilo, los menores no acompañados y la familias migrantes puedan recibir refugio, servicios legales básicos, asistencia sanitaria, servicios sociales y coordinación de apoyo para una rápida reunificación familiar.

7.- Que el Congreso deje sus juegos políticos y trabaje para arreglar el sistema de inmigración roto, proporcionando a los 11 millones de indocumentados en el país un camino claro hacia la ciudadanía y que amplíe las vías legales para que las familias separadas, los menores no acompañados, los solicitantes de asilo, los refugiados y los trabajadores puedan venir legalmente y de forma ordenada a Estados Unidos sin ser sometidos a la violencia y la muerte.

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